martes, 17 de octubre de 2017

Los antepasados ​​de los africanos podrían haber tenido la piel clara


Las teorías científicas que sostenían que los homínidos solo empezaron a tener la piel clara cuando salieron de África están equivocadas, según un nuevo estudio publicado en la revista 'Science'.



Los genetistas de la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia han descubierto que los genes que controlan el color de la piel cambiaron antes de que los antepasados ​​de los seres humanos modernos abandonaran África, sugiere su estudio publicado en la revista 'Science'. 
Tradicionalmente, se creía que los antepasados ​​de la especie Homo sapiens abandonaron África por primera vez hace entre 200 y 300 mil años y todos tenían la piel negra. Según esta teoría, en las nuevas condiciones climáticas, los organismos de los mamíferos tuvieron que adaptarse a las condiciones cambiantes del hábitat, y fue entonces cuando la piel de estos adquirió el color claro. 
Sin embargo, la última investigación de científicos liderados por liderado por Sarah Tishkoff, doctora de la Universidad de Pensilvania, derribó esa noción, desacreditando la idea de que la raza tiene raíces biológicas. 
El trabajo descubrió que las variaciones en seis tipos de genes -SLC24A5, MFSD12, DDB1, TMEM138, OCA2 y HERC2- y sus mutaciones apuntan a que ya había habitantes de piel clara en la considerada cuna de la humanidad.

lunes, 16 de octubre de 2017

Hallan un cementerio prehistórico durante la construcción de una guarnición del Ejército británico


Larkhill es una de las guarniciones que albergará a 4.000 de los soldados británicos que prevén retirarse de Alemania en 2019.



Arqueólogos han descubierto restos de tres humanos prehistóricos en el territorio de la futura guarnición de Larkhill en Wiltshire, en el sur de Inglaterra, que se está construyendo para albergar a las tropas británicas que regresarán de Alemania en 2019. Los restos fueron encontrados por trabajadores que realizaban excavaciones.
Uno de los esqueletos pertenecía a un niño, mientras que otro se cree que era de un adolescente de entre 15 y 17 años. Este último "habría sido de aspecto robusto y sus restos no presentaban signos evidentes de ninguna patología", dijo Ruth Panes, de Wessex Archaeology, en un comunicado.
"El bebé había sido colocado en una tumba en una zanja y enterrado. Con el tiempo, la zanja gradualmente se encenagó y selló la tumba", explicó Panes.
En la zanja también se encontró cerámica antigua, lo que, según los expertos, sugiere que el entierro es prehistórico. "Uno de los cuerpos fue colocado en posición agachada, y sabemos que este tipo de enterramientos típicamente datan del 2.400 al 1.600 a.C.", agregó Panes.
Estos restos engrosan la larga lista de hallazgos arqueológicos realizados durante la construcción de la guarnición. "Es fascinante aprender sobre el pasado de Larkhill mientras vemos su transformación para el futuro", dijo el comandante adjunto de la guarnición, el teniente coronel David Penniall.

Trump posee archivos secretos del asesinato de John F. Kennedy


El 26 de este mes vence el plazo para decidir qué hacer con más de 3.100 expedientes clasificados de la CIA y del FBI sobre el crimen del presidente demócrata, en 1963.



Más de 50 años pasaron desde que el presidente de EE.UU. John F. Kennedy fuera asesinado en Texas, en 1963. Desde entonces, se montaron innumerable cantidad de hipótesis sobre el crimen, aunque ninguna tuvo una confirmación. Ahora es Donald Trump quien tiene en su poder la posibilidad de arrojar un poco de luz sobre esta cuestión.
De hecho, el jefe de la Casa Blanca tendrá la última palabra sobre la posibilidad de publicar más de 3.100 expedientes clasificados, en su mayoría del FBI y la CIA, sobre el magnicidio. Todos ellos forman parte de los Archivos Nacionales, cuyos responsables tienen tiempo hasta el 26 de este mes para proponer la revelación de los datos.
En caso de no hacerlo, habrá que esperar otros 25 años para volver a plantear la posibilidad de conocer esa información.
La posible publicación de los archivos responde a una ley de 1992, conocida como 'JFK Records Act', la cual fue votada en virtud del interés que había recobrado el caso en ese momento.
Kennedy fue asesinado el 22 de noviembre de 1963 —dos años después de haber asumido la presidencia— durante una visita a Dallas, Texas. Por el magnicidio fue detenido Lee Harvey Oswald y la Comisión Warren, creada por el presidente Lindon Johnson para investigar el hecho, concluyó que el acusado había actuado solo.

domingo, 15 de octubre de 2017

Así probó la URSS el torpedo nuclear T-5


El arma recorrió 10 kilómetros y detonó una carga de 10 kilotones a 35 metros de profundidad, destruyendo un pequeño escuadrón de dos submarinos, dos dragaminas y un par de destructores.



El 10 de octubre de 1957, la URSS llevó a cabo la primera prueba exitosa de un torpedo nuclear de fabricación soviética. En el marco de los 60 años de este acontecimiento, la agencia RIA Novosti hace un recorrido por la historia del T-5.
La idea de fabricar un torpedo nuclear surgió en la Unión Soviética casi inmediatamente después de su primera prueba de una bomba nuclear, que tuvo lugar en 1949. En aquella época, comenzaría a forjarse una carrera con EE.UU. para desarrollar el artefacto termonuclear más poderoso.
En este contexto, los bombarderos de largo alcance y los misiles eran considerados inviables para estos planes. Sin embargo, los submarinos soviéticos habían mostrado un gran desempeño en la Segunda Guerra Mundial: podían acercarse sigilosamente, infligir poderosos impactos y eran ideales para resolver tareas estratégicas.

Proyectos ambiciosos

Entre todas las iniciativas, quizás el proyecto más ambicioso de la Armada soviética fue el del torpedo gigante T-15a principios de 1950. Con un calibre de 1.550 milímetros, una masa de 40 toneladas y una capacidad termonuclear de 100 megatones, se suponía que esta invención sería capaz de destruir gran parte de las costas de EE.UU. Sin embargo, un torpedo que ocupaba la quinta parte de un submarino lo convertía en un "arma de un solo tiro", y las dudas sobre su alcance y velocidad dejaban mucho que desear.

Modesto pero eficaz

Por estas y otras razones, la Armada optaría finalmente por modelos más modestos de 533 milímetros que permitían la instalación de ojivas nucleares T-5 en submarinos estándar. Fue así como en septiembre de 1955, en el archipiélago de Nueva Zembla (océano Glacial Ártico), la URSS probó el T-5 y realizó por primera vez una explosión nuclear subacuática. El estallido se produjo a una profundidad de 12 metros con una potencia de aproximadamente tres kilotones.
Dos años más tarde, se lanzó desde un submarino del proyecto 613 S-144 otro T-5, que recorrió 10 kilómetros y detonó una carga de 10 kilotones a 35 metros de profundidad, destruyendo un pequeño escuadrón de dos submarinos, dos dragaminas y un par de destructores. Esta prueba fue reconocida como exitosa, y en 1958 el T-5 fue transferido a la Marina.
Este armamento se mantuvo en servicio hasta 1960, antes de la implementación de cargadores autónomos capaces de equipar torpedos hasta con 20 kilotones.

sábado, 14 de octubre de 2017

Arqueólogos descubren referencias islámicas en telas funerarias vikingas


Las bordados utilizados en los sepulcros de pueblos escandinavos contenían dos nombres clave para los musulmanes.



Una investigación arqueológica centrada en las telas utilizadas por los pueblos escandinavos sugieren que las costumbres funerarias de los vikingos habrían sido influenciadas por la cultura del islam.
El estudio, realizado por expertos de la Universidad de Uppsala (Suecia), se basó en el análisis de enterramientos de los siglos IX y X. En él, los arqueólogos examinaron lo que consideraban como diseños característicos de los vikingos presentes en los adornos plateados y las telas bordadas de esas tribus.
Los científicos descubrieron que esos patrones representaban referencias a Alá y Alí, dos figuras clave para los musulmanes. Se trataba de invocaciones escritas en caligrafía cúfica, un tipo de escritura árabe desarrollado en el siglo VII y que, para sorpresa de los investigadores, se encuentra presente tanto en sepulcros y barcos funerarios vikingos como en monumentos mortuorios y mausoleos de Asia Central.
La presencia de escritura cúfica en lugares de entierro tan diferentes y lejanos sugiere una influencia cultural del islam sobre las costumbres funerarias vikingas, opina Annika Larsson, investigadora de arqueología textil del Departamento de Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de Uppsala.
Es probable que "las costumbres funerarias de la época vikinga hayan sido influenciadas por el islam y por la idea de una vida eterna en el paraíso después de la muerte", explicó la científica.
Más que objetos de uso cotidiano, "los bienes enterrados en los sepulcros, tales como hermosas prendas delicadamente confeccionadas con telas exóticas", deberían ser entendidas como "expresiones tangibles de valores subyacentes", expresó la investigadora.
En sus trabajos anteriores, Larsson había destacado la presencia de sedas de origen oriental en enterramientos de tribus nórdicas de esa época.
De hecho, en las tumbas vikingas de Valsgarde, una granja ubicada al norte de la localidad sueca de Gamla Uppsala, se descubrieron más piezas de vestir de seda que hechas con lana o lino, que eran los materiales de origen local.
En el Corán, en libro sagrado de los musulmanes, "está escrito que los habitantes del Paraíso vestirán prendas de seda", recuerda Larsson. La preferencia de la seda en los entierros vikingos, combinada con las inscripciones encontradas en sus telas, podrían ser un claro indicio de esta influencia del islam sobre las antiguas tradiciones funerarias de los pueblos escandinavos, concluye la experta.