lunes, 24 de julio de 2017

Hallan cuatro toneladas de oro en un barco nazi hundido en la Segunda Guerra Mundial


Las riquezas encontradas en el SS Minden tendrían un valor de 130 millones de dólares.



Buzos de la empresa británica Advanced Marine Services afirman que han encontrado un cofre de oro cuyo valor asciende a 130 millones de dólares en un barco alemán naufragado durante la Segunda Guerra Mundial, informa 'Daily Mail'.
Unas cuatro toneladas de metal precioso en poder de los nazis se encontraban en la sala de correos a bordo del carguero SS Minden, que se hundió a unos 190 kilómetros al sureste de Islandia el 24 de septiembre de 1939, poco después de que comenzara la guerra. El oro fue supuestamente retirado por los nazis de bancos de América del Sur, donde lo tenían depositado.
El SS Minden zarpó a Alemania desde Brasil. Según detalla 'Daily Mail', Adolf Hitler ordenó al capitán del barco hundirlo antes de dejar que cayera en manos del enemigo, cuando la embarcación fue interceptada por dos cruceros británicos.
La empresa Advanced Marine Services ha solicitado al Gobierno islandés el permiso para hacer un agujero en la nave con el fin de extraer el cofre. Los cazadores de tesoros tienen la intención de llevar el contenido al Reino Unido, según 'The Sun'.

A principios de este año, el grupo fue acusado de intentar sacar el oro del carguero alemán sin la licencia adecuada, hecho que casi provocó una disputa diplomática entre Londres y Reikiavik.

domingo, 23 de julio de 2017

Compra una máquina de escribir nazi por 100 euros y la subasta por 45.000


La máquina Enigma I, manufacturada en Berlín en 1941,fue un peculiar instrumento de codificación usado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.



Un profesor de criptografía compró por 100 euros una máquina de escribir Enigma en un mercadillo en Rumanía, y luego la subastó por 45.000 euros en la casa Artmark, informa Reuters.
Al primer vistazo el profesor determinó el valor de la maquina German Wehrmacht Enigma I, pero no se lo dio a entender al vendedor y negoció la venta a precio de ganga.
El gran valor histórico del aparato deriva del uso que le dieron los nazis como máquina de cifrado de mensajesdurante la Segunda Guerra Mundial. Los alemanes, de hecho, tenían que cambiar continuamente el código para que las fuerzas aliadas no pudieran descifrar los mensajes.
Sin embargo, el matemático británico Alan Turing consiguió descodificarlos junto con su equipo del centro de Bletchley Park. Se considera que el descubrimiento de Turing ayudó a poner fin al conflicto dos años antes y a salvar millones de vidas.
La máquina Enigma encontrada por el profesor fue fabricada en Berlín por la compañía Heimsoeth&rinke en 1941, según la descripción del objeto que aparece en la página web de Artmark. La máquina sigue funcionando y se conserva en la caja de madera original en la que era transportada.

sábado, 22 de julio de 2017

La verdad detrás de la leyenda sobre las 500 toneladas de oro del rey Salomón


El autor británico del nuevo libro titulado 'Salomón, Faraón de Egipto' afirma que encontrar las minas perdidas de Salomón es "casi tan probable como darse un baño en la fuente de la juventud".



Según el Antiguo Testamento, Salomón, tercer y último monarca del reino unido de Israel, gobernó entre los años 970 y 931 a.C. y acumuló hasta 500 toneladasde oro puro que hoy valdrían más de 3.000 millones de dólares. Pues bien, un historiador y escritor británico, Ralph Ellis, afirma en un nuevo libro que Salomón no fue rey de Israel, sino un faraón egipcio y que su historia ha sido "malinterpretada", recoge el diario 'Mirror'. Tras 20 años investigando, Ellis tiene una mala noticia para quienes aún confían en encontrar el mítico tesoro: este nunca existió y es un "completo mito". 
El escritor, que ha publicado el libro 'Salomón, faraón de Egipto'('Solomon, Pharaoh of Egypt'), asegura que encontrar las minas perdidas de Salomón es "casi tan probable como darse un baño en la fuente de la juventud", que supuestamente restaura la frescura a cualquiera que beba de sus aguas.

Unas riquezas más modestas

En su nuevo libro Ellis detalla que el relato de las grandiosas riquezas asombrosas ocultas bajo tierra es probablemente una "grave interpretación errónea" de los textos históricos. Con todo, admite que todavía hay un "grano de verdad histórica" en relación a los tesoros de Salomón, aunque desde luego fueron mucho más modestos de lo que se ha creído tradicionalmente.
Asimismo, en sus investigaciones, el autor bitánico afirma "firmemente" que Salomón no fue rey de Israel, sino más bien un temido y poderoso faraón egipcio. Ellis cree que los gobernantes vecinos saquearon las tumbas reales ubicadas en el Valle de los Reyes de Egipto y presentaron sus riquezas a Salomón como "tributo" para evitar que les invadiera.

Un faraón convertido en un héroe "puramente israelita"

Ellis va más allá y sugiere que los reyes Salomón y su padre David fueron de hecho los faraones Psusenes II y su sucesor Sheshonq I, que gobernaron a finales del siglo X a.C. El historiador mentiene que "existen paralelismos convincentes entre David, Salomón, Psusenes  y Sheshonq" y que "incluso los antepasados y miembros de la familia de estas dos dinastías reales parecen ser exactamente los mismos".
El especialista defiende que las narraciones de los faraones eran consideradas "desagradables e inaceptables" por los posteriores autores bíblicos, los cuales alteraron su historia para crear un héroe "puramente israelita". Ellis cree que si su teoría es cierta, entonces los tesoros de Salomón se pueden encontrar en el Museo Egipcio de El Cairo.
"Este no es el tipo de revelación que muchos arqueólogos israelíes querrán escuchar por razones políticas y culturales", admite. El experto británico advierte que "una vez que aceptamos que estos reyes 'israelitas' fueron en realidad faraones del Bajo Egipto todas las inconsistencias de los relatos bíblicos son fácilmente explicables".

viernes, 21 de julio de 2017

Sacan a flote tanques de la Segunda Guerra Mundial hundidos en el mar de Barents


Ambos modelos Sherman habrían sido arrojados al mar en 1945. La operación de rescate ha involucrado el trabajo de buzos y equipos subacuáticos a control remoto.



Dos tanques estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial hundidos han sido sacados a flote este miércoles en el mar de Barents, cerca de la isla rusa de Kildin. Se estima que ambos modelos Sherman fueron arrojados al mar en 1945.
La misión se realizó en el marco de un entrenamiento táctico en operaciones submarinas de la Flota del Norte en la zona de la isla Kildin. La unidad de rescate llegó al lugar el 3 de julio y durante una semana y media buzos realizaron trabajos a una profundidad de más de 50 metros, ayudados por equipos subacuáticos a control remoto.

Churchill intentó encubrir el plan de Hitler para instaurar una monarquía británica nazi


El primer ministro conservador trató de ocultar los documentos secretos que detallaban un complot nazi para ayudar al duque de Windsor a ascender al trono del Reino Unido como un títere nazi.



Winston Churchill ocultó mientras desempeñaba el cargo de primer ministro británico en plena Segunda Guerra Mundial una serie de documentos en los que se manifestaban las simpatías del duque de Windsor por el régimen de Hitler y cómo fue elegido por el dictador nazi para encabezar un futuro régimen títere en el Reino Unido, informa 'The Telegraph'. 
Los documentos, que han sido recientemente desclasificados y publicados por los Archivos Nacionales del Reino Unido, revelan que Churchill trató de impedir la publicación de los informes sobre las inclinaciones favorables a los nazis del rey Eduardo VIII y sus contactos con Adolf Hitler para recuperar el trono. 
El expediente fue elaborado por los servicios de inteligencia nazis a raíz de la documentación de las actividades del duque y su esposa, Wallis Simpson, durante la Segunda Guerra Mundial
El rey Eduardo VIII abdicó en 1936 cuando trató de casarse con Simpson, una estadounidense divorciada, lo que provocó una crisis constitucional. El mismo año abandonó el Reino Unido rumbo a la Alemania nazi. 
Durante la contienda, la pareja vivió inicialmente en Francia, antes de que fuera ocupada por los nazis en 1940, y luego se trasladó a España y Portugal. 
Hitler, que vio a Eduardo como la figura ideal para encabezar un gobierno títere en el Reino Unido, ordenó una estrecha vigilancia de la pareja real. 
De acuerdo los archivos británicos, el duque de Windsor estaba enfadado por verse obligado a abdicar y pensaba que su hermano y sucesor más joven, el rey Jorge VI, era "completamente estúpido", que la reina era una intrigante y Churchill un belicista.
También estaba convencido de que solo un bombardeo prolongado de las ciudades británicas obligaría al Gobierno del Reino Unido a sentarse a la mesa de negociaciones y poner fin a la guerra. 
Al término de la Segunda Guerra Mundial, el expediente nazi cayó en manos de los aliados y Churchill propuso quemarlo para evitar daños a la imagen de la monarquía británica.
Cuando ello resultó imposible, el primer ministro conservador trató de retrasar 20 años la publicación de los documentos. Para este propósito, escribió al presidente de EE.UU., Dwight D. Eisenhower, apelando al sentimiento de "la justicia y la caballerosidad" del mandatario estadounidense.