martes, 22 de agosto de 2017

Los acueductos y el envenenamiento iban de la mano en la antigua Pompeya



El sistema de suministro de agua potable de los romanos siempre ha sido un ejemplo de lo avanzado de aquella civilizacion. Sin embargo, ahora se revela que su consumo no era tan seguro como se pensaba.



Los antiguos romanos eran famosos por su avanzada red de suministro de agua. Sus acueductos siguen representando hoy día un ejemplo del alto desarrollo alcanzado por esta civilización. 
Sin embargo, estas mismas canalizaciones podrían haber envenenado a las personas que confiaban en ellas. El agua potable que transportaban tenía probablemente un nivel de contaminación tan alto que habría llevado a quienes la bebían a tener problemas diarios de vómitos y diarrea, así como daños hepáticos y renales, ha descubierto un estudio publicado en la revista Toxicology Letters.
"Las concentraciones tóxicas eran altas y definitivamente problemáticas para los antiguos romanos, y su agua potable debía ser decididamente peligrosa para la salud", reveló Kaare Lund Rasmussen, químico de la Universidad del Sur de Dinamarca y especialista en química arqueológica, citado por el portal Science Daily.
El equipo de Rasmussen analizó una cañería de agua de Pompeya, y el resultado provocó una gran sorpresa en él y en sus colegas colegas, ya que esta contenía altos niveles de antimonio, un elemento químico tóxico.
Para su investigación, los científicos analizaron un pequeño fragmento de metal que pesaba solo 40 mg, utilizando para ello unl espectrómetro de plasma inductivo Bruker 820, una herramienta desarrollada por la propia universidad.

lunes, 21 de agosto de 2017

Hallan un buque de la Armada de EE.UU. desaparecido en la Segunda Guerra Mundial


Ochocientos de los 1.196 miembros de la tripulación sobrevivieron al hundimiento, pero la mayoría de ellos acabarían muriendo de deshidratación, ahogados o atacados por los tiburones durante los cinco días posteriores que pasaron en el agua del océano.



El USS Indianapolis, un crucero estadounidense perdido durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido localizado en el mar de Filipinas por un equipo de investigadores civiles liderado por el multimillonario y cofundador de Microsoft, Paul Allen.
Allen ha confirmado el descubrimiento este sábado en su página web, revelando que los restos de la nave fueron encontrados a 5.500 metros bajo la superficie. El USS Indianapolis, buque insignia de la Quinta Flota, se hundió en solo 12 minutos.
El barco naufragó en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, cuando fue torpedeado por un submarino japonés en las primeras horas del 30 de julio de 1945. Antes del ataque, la nave había completado una misión secreta consistente en entregar componentes para Little Boy, la bomba atómica lanzada sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945.
Alrededor de 800 de los 1.196 marinos que formaban la tripulación sobrevivieron al hundimiento, pero acabaron muriendo de deshidratación, ahogados o atacados por los tiburones después de pasar hasta cinco días en las aguas del Pacífico. Al final solo sobrevivieron 316 personas.
Allen compartió las primeras fotos de los restos revelando un ancla y la campana del barco. El líder de la expedición ha expresado la esperanza de que los 22 supervivientes y las familias de las víctimas estén satisfechos de que la búsqueda finalmente haya dado sus frutos.
"Estoy muy feliz de que lo hayan encontrado. Han sido 72 largos años", dijo Arthur Leenerman, sobreviviente del USS Indianapolis de 93 años, agregando que "será interesante ver dónde fue hallado y a qué profundidad ha estado todo este tiempo".

domingo, 20 de agosto de 2017

El día que miles de nazis marcharon por Moscú


Hace 73 años Moscú fue testigo de la operación Gran Vals, evento enmarcado en una de las ofensivas claves de la URSS durante la Segunda Guerra Mundial.



El 17 junio de 1944, en el centro de la ciudad de Moscú se llevó a cabo uno de los episodios más simbólicos e impactantes de la Segunda Guerra Mundial o Gran Guerra Patria (como se le llama en las repúblicas exsoviéticas): soldados alemanes desfilaron ante la sorpresa de muchos por Moscú, pero no como vencedores, sino en calidad de vencidos.

El 'Día D' soviético

A mediados de junio de 1944, el Ejército soviético llevó a cabo una de las ofensivas más poderosas de la Segunda Guerra Mundial contra el Ejército nazi, conocida como Operación Bagratión. Para aquel entonces, la distribución de fuerzas en el frente de guerra era bastante complicada para el Ejército Rojo, ya que los nazis habían preparado refuerzos y tropas que brindaban una supuesta seguridad en el frente de batalla ante una ofensiva soviética.
Sin embargo, para sorpresa del enemigo, Stalin decidió atacar al Ejército del Centro en Bielorrusia, la fuerza de combate más poderosa de los nazis, que contaba no solo con una gran cantidad de tropas de élite, sino que estaba localizada en una zona bastante privilegiada para la defensa.
Para el 23 de junio empezó la ofensiva soviética que desde sus inicios fue muy exitosa. El Ejército Rojo atacó Bielorrusia sobre las ciudades de Minsk, Babruisk y Vitebsk, logrando liberar este territorio y destruyendo a la fuerza de combate más operativa de los nazis, el Ejercito del Centro, el mismo que para el invierno de 1941 debía tomar Moscú. Tras el avance soviético, más de 150.000 soldados del Tercer Reich fueron tomados prisioneros.

Operación Gran Vals 

El éxito de la operación militar del Ejército Rojo ante el nazi, daba indicios de que se había dado un punto de quiebre en el conflicto y los líderes soviéticos querían demostrar sus logros, no solo ante la población soviética sino también ante los periodistas extranjeros que vivían en Moscú. Esta multitudinaria marcha de prisioneros convencería a cualquiera, hasta al menos creyente, del éxito de la ofensiva soviética.
Este evento de gran contenido simbólico fue organizado en estricto secreto por el NKVD (el servicio secreto soviético) y recibió el nombre de Operación Gran Vals.
Para el 16 de junio de 1944, 19 generales nazis prisioneros de guerra, fueron trasladados a Moscú para encabezar la marcha, que fue anunciada por radio recién la mañana del 17 de julio. En el mensaje pronunciado por el jefe de la Policía de Moscú se informó que a las 11 de la mañana en el centro de la ciudad serían llevados bajo convoy 57.600 soldados y oficiales del Tercer Reich y que por esta razón las calles de la ciudad estarían cerradas.
A las 11 la marcha inició su paso, encabezada por los generales y oficiales de alto rango, seguidos del resto de los efectivos en grandes columnas. La gran mayoría de la población recibió a los nazis con un silencio abrumador, interrumpido solo por algunas personas que intentaban interferir con piedras, siendo detenidos por las fuerzas de seguridad.
Esta Marcha de los Vencidos, fue un evento que no solo mostró a los aliados y a la comunidad internacional el gran éxito de la Operación Bagratión, sino que fue una señal a los nazis de que el balance de la guerra no estaba a su favor. Varios de los generales que tomaron parte de ese evento terminaron siendo cooperadores del Kremlin, otros fueron enviados a prisión. 

sábado, 19 de agosto de 2017

Descubren en Francia una 'pequeña Pompeya'


Los arqueólogos hallan un nuevo barrio de una ciudad romana del siglo I cerca de Lyon con viviendas y edificios públicos en un sorprendente buen estado de conservación.



Los arqueólogos han descubierto una 'pequeña Pompeya' en la ciudad romana de Vienne, al sur de Lyon (Francia), informa la agencia AFP. La excavación de un nuevo barrio de la antigua urbe incluye los restos de masiones y edificios públicos del siglo I bien preservados y ocupa una extensión de 7.000 metros cuadrados.
El barrio descubierto fue habitado durante unos 300 años antes de ser abandonado hace 2.000 años debido a una sucesión de incendios. 
"Estamos increíblemente felices. Es sin duda la más brillante excavación de un emplazamiento romano de los últimos 40 o 50 años", afirma el principal arquitecto del proyecto, Benjamin Clement.
Uno de los edificios, que cuenta con balaustradas, baldosas de mármol, amplios jardines y un sistema de abastecimiento de agua, parece haber sido la residencia de un acaudalado mercante. "Vamos a restaurar esta casa desde el suelo hasta el techo", adelanta Clement.
En otro edificio se ha hallado un mosaico con la imagen de Talía, musa de la comedia raptada por Pan, el dios de la sátira. El mosaico va a ser restaurado y exhibido en el museo de Vienne en 2019.

viernes, 18 de agosto de 2017

Las peligrosas borracheras de Nixon y sus delirios nucleares contra Corea del Norte


Las amenazas de Donald Trump a Corea del Norte suenan como un eco del pasado: Richard Nixon estuvo a punto de atacar... especialmente cuando se emborrachaba.



Las estruendosas amenazas nucleares de Donald Trump a Corea del Norte no constituyen ninguna novedad histórica. Son, eso sí, un síntoma claro de un periodo especialmente tenso. Tal vez por eso sus palabras evocan fantasmas del pasado, de otros periodos tensos, como el ocurrido durante el mandato de Richard Nixon (1969 - 1974), que coincidió aproximadamente con una de las épocas en que el régimen norcoreano gozaba de mayor poder. La tensión entonces era quizá menos explícitay sin duda mucho menos mediática. Pero como veremos, el riesgo en aquellos años fue probablemente más alto -más real- que ahora. Y quizá lo fue por circunstancias menos históricas que personales.


Si atendemos a diversos testimonios, muchos de ellos provenientes de fuentes cercanas al gobierno de Richard Nixon, se dibuja una realidad perturbadora, un factor histórico al que quizá no se le haya dado la debida relevancia: la vida de Richard Nixon, incluido su periodo al frente de los Estados Unidos, estuvo marcada por el consumo de alcohol, los psicofármacos, y los ataques de ira. Esta es una de las tesis de 'The Arrogance Of Power: The Secret World Of Richard Nixon' ('La arrogancia del poder: el mundo secreto de Richard Nixon'), un libro publicado en el año 2000, escrito por Anthony Summers y Robbyn Swan, que tuvieron el privilegio de contar con testigos tan aprovechables como el propio psicoterapeuta de Nixon y algunas figuras clave de su administración.

Esperar a que Nixon despertara sobrio

Al parecer, y según indican varias fuentes consultadas, fue precisamente el equipo de personas que rodeaba a Nixon durante su mandato el que evitó que la tensión internacional se precipitara en ese periodo hacia un verdadero desastre nuclear. 
Uno de los casos documentados más llamativos ocurrió tras el derribo del avión espía norteamericano EC-121, en 1969, por parte Corea del Norte. Según la versión de un especialista de la CIA llamado George Carver, el enfado del presidente fue tan intenso que llegó a ponerse al teléfono con los más altos mandos militares para, sencillamente, encargarles planes para un ataque nuclear táctico y pedirles recomendaciones sobre posibles objetivos. Henry Kissinger, que por entonces ostentaba el cargo de Asesor de Seguridad Nacional, también les llamó y llegó con ellos a un acuerdo bien diferente: antes de dar ninguna repuesta, esperarían al día siguiente, a que Richard Nixon se despertara sobrio
Con respecto a este mismo incidente también circula un testimonio directo que da fe del alcance de los delirios agresivos de Nixon. Es lo que cuenta un piloto de la Fuerza Aérea norteamericana destinado por entonces en Kunsan, Corea del Sur, cuya historia recoge un artículo de la revista 'NPR'. Bruce Charles, que así se llamaba el piloto, cuenta que fue puesto en alerta para lanzar una bomba nuclear de 330 kilotones sobre una pista de aterrizaje en Corea del Norte. Finalmente no ocurriría nada; al soldado se le ordenó regresar a sus tareas habituales y Nixon jamás tomaría represalias por el derribo del EC-121. Presumiblemente, asesores cercanos al presidente, quizá el propio Kissinger, supieron enfriar a tiempo el temperamento incendiado de Nixon. En el citado libro de Summers y Swan puede leerse que el propio Kissinger comentaba a menudo con los asistentes que si se cumpliera siempre la voluntad del presidente, habría una nueva guerra nuclear cada semana