lunes, 2 de enero de 2017

La increíble historia de Vesna Vulovic, la azafata que sobrevivió a una caída de 10.000 metros


Esta semana ha fallecido la exazafata de la antigua Yugoslavia que en 1972 fue la única superviviente de una tragedia aérea, lo que la convirtió en heroína nacional dentro y fuera de su país.


El pasado 23 de diciembre falleció a la edad de 66 años la legendaria azafata Vesna Vulovic, nacida en Belgrado (Serbia) en 1950, y que se hizo famosa tras sobrevivir milagrosamente a una caída de más de 10 kilómetros de altura, sin paracaídas, tras estrellarse su avión, lo que le valió ostentar involuntariamente el récord Guinnes de caída libre.

Un atentado terrorista

El 26 de enero de 1972 Vulovic, que entonces tenía 22 años, subió como aprendiz de auxiliar de vuelo a un avión McDonnell Douglas DC-9-32 de la compañía Yugoslav Airlines, actualmente conocida como JAT Airways. Ese día la aeronave, que debía cubrir la ruta Estocolmo-Copenhague-Zagreb-Belgrado, registró una fuerte explosión en el compartimento de equipaje, en la parte delantera, 46 minutos después de su despegue, cuando se encontraba a 10.160 metros de altura.
Los restos desintegrados del avión tras la deflagración cayeron en picado en las cercanías de la aldea de Srbská Kamenice, en la entonces Checoslovaquia (actual República Checa). De las 28 personas que viajaban a bordo, sólo sobrevivió Vesna Vulovic. Según la versión oficial, se trató de un atentado terrorista.
En el momento de la explosión, la azafata se encontraba en la parte trasera del avión, en su cola, donde quedó atrapada entre cadáveres y restos de equipaje que, probablemente, le salvaron la vida al servirle de colchón, contribuyendo a ello también la gran cantidad de nieve que había en el lugar del impacto.
Fueron sus gritos los que atrajeron la atención de los equipos de rescate, que la localizaron entre los restos del avión. Vulovic, que sufrió fracturas en ambas piernas, en el cráneo y en la columna, padeció una amnesia que le impidió toda su vida recordar lo sucedido aquel día. Según una entrevista concebida en 2008, solo se acordaba del momento en que saludaba a los pasajeros tras el despegue desde Copenhague y cómo vio a su madre cuando despertó en el hospital.

Cómo cambió su vida tras la catástrofe

Los siguientes diez meses tras la catástrofe, la azafata sufrió una parálisis de cintura para abajo, pero tras someterse a una rehabilitación de seis meses, finalmente volvió a trabajar para la aerolínea yugoslava.
En los años posteriores al accidente, Vulovic se convirtió en una heroína nacional en su país. Fue recibida por el propio mariscal 'Tito', el entonces mandatario de Yugoslavia, se compusieron canciones en su honor y fue invitada a varios programas de televisión. Su nombre, Vesna, se popularizó y muchos padres llamaron así a sus hijas con la creencia de que este nombre les traería suerte en la vida.
Su fama cobró dimensión internacional en 1985, cuando fue invitada a Londres (Reino Unido) para recibir la medalla del Libro Guinnes de los Récords por sobrevivir a la mayor caída libre sin paracaídas.
El 23 de diciembre de 2016, la famosa azafata serbia fue hallado sin vida en su casa de Belgrado. Las causas de su defunción de momento se desconocen, aunque sus allegados afirman que su estado de salud se había deteriorado en los últimos días.

1 comentario:

  1. Leí esa historia en 1972 creo que el la revista Selecciones y se creía que la parte de la cola del avión donde estaba la azafata, cayó planeando y por eso se salvó ella.

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