sábado, 30 de enero de 2016

"Las pirámides de Egipto no son tumbas, sino graneros": El republicano Carson desconcierta a todos

Declaraciones en CBS News.

El precandidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Ben Carson, ha causado revuelo en las redes tras unas polémicas declaraciones sobre el origen de las pirámides del Antiguo Egipto. Según él, estos monumentos no son tumbas de faraones, sino grandes silos en donde se conservaba el grano y que fueron construidas por el patriarca bíblico José.

Devoto cristiano, neurocirujano y precandidato republicano, Ben Carson, al que las encuestas sitúan bien posicionado en la carrera por la Casa Blanca en las elecciones de 2016, ha desatado la polémica por unas declaraciones en CBS News, en las que afirma que las pirámides fueron erigidas por José, un patriarca bíblico hijo de Jacob, con el objetivo de almacenar el grano para alimentar a la población y no por los faraones para que les sirvieran como tumba, como siempre ha sostenido la arqueología.

Te puede interesar: Cómo el cerebro puede convertirse en una peligrosa arma en manos de militares o terroristas
Carson fue interpelado sobre esta cuestión después de que se publicara un discurso que dio en 1998 en una universidad de Michigan fundada por la iglesia Adventista del Séptimo Día, una iglesia de la que es miembro. "Mi teoría personal es que José construyó las pirámides para almacenar grano", dijo, esgrimiendo que las cámaras herméticas de las pirámides son ideales para este tipo de almacenamiento. "Ahora todos los arqueólogos piensan que se hicieron para servir de tumba a los faraones", pero, según afirma, esto es poco probable.

Te puede interesar: Es el agua que bebe la causa directa de la aparición del alzhéimer
Aparentemente, el precandidato, tiene en mente el pasaje bíblico del Génesis que narra el momento en que "José almacenó el grano en gran abundancia, como la arena del mar, hasta que dejó de medirlo, porque era inmensurable". En la Biblia, José alimenta a Egipto y al resto del mundo durante los siete años de sequía que siguieron a los siete años de abundancia.

Te puede interesar: Los aztecas también sacrificaban a sus propios sirvientes

No hay comentarios.:

Publicar un comentario