viernes, 19 de mayo de 2017

El asesino de cinco menores muere sin revelar donde enterró el último cuerpo desparecido


Ian Brady, que junto con su pareja torturó sexualmente y mató a cinco niños y adolescentes en el Reino Unido, nunca reveló el último paradero de una de las víctimas a pesar de las súplicas de la familia y la Policía en su lecho de muerte.



Ian Brady, el asesino múltiple que junto con su pareja torturó sexualmente y mató a cinco niños y adolescentes de entre 10 y 17 años de edad, murió este lunes sin revelar el último paradero de una de sus víctimas. Brady secuestró a sus víctimas en la ciudad británica de Mánchester entre 1963 y 1965. Fue condenado a tres condenas perpetuas.
El asesino falleció a los 79 años en un hospital dedicado a enfermos mentales donde pasó los últimos 22 años de su vida. Su amante y cómplice, Myra Hindley, murió en la cárcel en 2002 a la edad de 60 años.
Brady y Hindley secuestraron, llevaron a su domicilio para torturar y, finalmente, mataron a cinco niños en la ciudad inglesa. Enterraron a tres de ellos en la pradera de Saddleworth, en el norte de Inglaterra. El cuerpo de la última víctima fue descubierto en la propia casa de los asesinos. Pero el cadáver de la tercera víctima cronológica, Keith Bennett, nunca ha sido hallado. La familia del niño, que en el momento de su secuestro tenía 12 años de edad, nunca dejó de pedirle a Brady que revelara dónde lo enterró, pero Brady prefirió no desvelar el secreto.
Lo mismo le rogó la Policía en sus últimas horas de vida al asesino. El abogado de la familia Bennett, John Ainley, afirmó que los detectives estuvieron "implorando" al asesino que "hiciera lo debido" y les entregara alguna información que pudiera ayudar al hallazgo de los restos de Keith Bennett. Sin embargo, las súplicas fueron en en vano, informa el diario 'The Telegraph'.
El jefe de la Policía del Gran Mánchester, Martin Bottomley, afirmó que aunque en estos momentos los agentes no buscan de manera activa el cadáver aún desaparecido en la pradera de Saddleworth, el caso no será cerrado, informa el diario 'Manchester Evening News'.

Las víctimas

Julio de 1963. Pauline Reade, 16 años de edad.
Noviembre de 1963. John Kilbride, 12 de edad.
Junio de 1964. Keith Bennett, 12 años de edad.
Diciembre de 1964. Lesley Ann Downey, 10 años de edad.
Octubre de 1965. Edward Evans, 17 años de edad.

1 comentario:

  1. La demencia enfermiza, la macabra desviaciòn sexual y los bajos instintos ademàs de la planificaciòn y perpetraciòn, hace de estos casos una manifestaciòn horrenda a lo que llega la actuaciòn humana còn el incentivo de la asociaciòn maligna.

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